• Alfonso Vinuesa

Abbey Road

Abbey Road sigue ahí.

El sargento Pepper canta a day in the life.

Lucy, que contonea el cielo

con el movimiento sinuoso de su cuerpo,

sonríe y lanza un beso.


Brian fotografía una y otra vez

a los cuatro de beatleland.

Busca sombras pero,

¡ah hombre elegante!

solo encontrarás luz.


Abbey Road sigue ahí

y eso nunca lo podrás cambiar.



Ya no somos figuras de cera

en el circo pop de los sueños de las emociones.

Ringo susurra, nadie le escucha.

Pete, detrás del árbol, vigila.

¿Alguien sabe quién es Pete?

Paul y John tararean su próximo viaje,

sonoro psicodélico.


Abbey Road sigue ahí

John esboza una sonrisa, se detiene.

Para la comitiva antes de terminar

la travesía por el paso de cebra,

que es el camino de sus vidas,

el camino de todas nuestras vidas.

Retira de su larga nariz las gafas redondas y,

desde esa barba poblada, canosa,

mira hacia arriba.


¿Aún seguimos siendo más importantes?

Paul sonríe

Jesús es ahora nuestro productor.


Abbey Road sigue ahí

Es tan solo un día en nuestras vidas