• Sandro H. Ortiz

Espacio - Tiempo

Hay días en los que espero un tren

que siempre llega lleno.

No tiene destino

pero sé que me llevará a casa de nuevo.

Cruzaré aquel parque lleno de recuerdos de antaño

y divisaré mi puerta antes de cruzar la calle.


Tiempo al tiempo, tiempo después del tiempo.




En las avenidas, la gente me habla en un idioma de ensueño.

Llevan en sus rostros,

sonrisas de fin del mundo.

Amables y cálidas,

siempre menos ensimismadas.

Tal vez por eso me hacen sentir extraño.


Porque en mi mente estoy cruzando aquel parque de siempre.


Cae la noche y no hay despedidas,

Sucumbo al sueño en el momento menos pensado.

Y espero una muerte indulgente,

mientras conservo los recuerdos intactos en mi mente.


Porque cuando hago el truco aquel

de traspasar las barreras del espacio-tiempo,

acabo extrañando una vida ajena

que me sonríe a kilómetros de distancia,

me hace un gesto de adiós

desde un rincón perdido entre la nostalgia

prometiéndome sentir que estoy menos solo.


Y así está bien, créeme. No podría ser mejor.